El sonido del silencio
Anoche soñé que te escuchaba. Era ya tarde y sólo podía oír tu respiración acompasada. Intenté acoplar cada uno de mis latidos a tu ritmo intermitente. Por no molestar. En la oscuridad del cuarto fuiste perdiendo la ropa del mismo frágil modo en el que los árboles pierden sus hojas… Continuar leyendo









